Tienda de la Revista Mongolia

Número 43

Las peleas internas de Podemos llegan, a golpes, a la portada de Mongolia. En ella, que es un sentido homenaje a una de nuestras revistas favoritas, MAD, un chico barbilampiño aparece con la cara hecha un mapa y acusa directamente a sus compañeros de semejante paliza. Es una situación intolerable que se repite en los colegios y en los partidos políticos con demasiada frecuencia y ‘Mongolia’ contribuye para concienciar a la población. Esto tiene que parar, Pablo, sabemos que fuiste tú por mucho que Íñigo no se atreva a confesar. ¡Le diste bien, eh! ¡Habla!

Celebramos los ochenta años de Mario Vargas Llosa dedicándole una contra con letras grandes,
que ya sabemos que a esa edad se pierde la vista muy rápidamente. En ella va implícita el homenaje a su nueva novia, a sus cuentitas en Panamá y al estupendo homenaje liberal que sus amigos le hicieron en un hostal céntrico de Madrid.

Pero este mes no solo ha ocurrido esto.
También el lector se encontrará en Mongolia una abundante ración de humor yihadista, un homenaje a Moncho Alpuente al año de su muerte (‘Moncholia’) o el inicio de una historieta sobre el humor (¿es drama más tiempo?) en el ‘Cacao mental’ de Darío Adanti.

¿Qué efecto ha tenido la tremenda liberalización del negocio funerario que ha tenido lugar estos últimos años con el impulso del gobierno del PP? Lo primero, el impacto en las familias que tienen que asumir unos costes mucho mayores en poco tiempo. Y lo segundo, el gran beneficio a un fondo de inversión situado en Londres, que se lo lleva muerto. En este número también le dedicamos una página a Vargas Llosa, descrito en ‘La desfachatez intelectual’ por Ignacio Sánchez-Cuenca. Se completa el Reality con temas tan suculentos como Gonzalo Boye escribiendo sobre uno de sus defendidos, Snowden; nuestra Historia de la Iglesia en España por Isabelo Herreros; o los breves que siempre enfadan a más de uno.

¡Viva Mongolia! Ya en todos los kioskos.